Nuestra Historia

INICIO DE LA OBRA
 
Nuestra iglesia tuvo su inicio en Marzo del año 2000. Cuando el hermano José Román Espinoza a la edad de 18 años, viaja de Nicaragua a Miami, Florida y junto a otros jóvenes comienza a reunirse para adorar a Dios y estudiar la Biblia. Estas reuniones se realizaban en el hogar de una Hermana, localizado en la Pequeña Habana.Cuatro meses después el hno. José Román Espinoza es ordenado pastor por el Apóstol Augusto César Marenco; en Julio 2000 la Iglesia es incorporada en el estado de la Florida con el nombre Ministerios Apostolar Centro Cristiano. En Septiembre 2000, contando con una membrecía de 3 personas, el pastor José Román Espinoza realiza un esfuerzo en conjunto a los 3 miembros y rentan un pequeño local en una zona de almacenes, en el NW de Miami, para realizar los cultos de la iglesia. Los próximos años fueron tiempos de formación para el pastor, donde Dios desarrolló su fe y perseverancia.
NUEVOS COMIENZOS

 

En Febrero 2006 el pastor José Román Espinoza contrae matrimonio en Nicaragua con la Hermana Carolina Guillén García. Después de ser completado el proceso de su residencia Americana, la hna. Carolina Guillen García viaja a Miami para residir junto a su esposo, trabajando desde ese momento al lado de él en la obra de Dios. En el año 2010 los pastores Espinoza, con una congregación de 12 personas, realizan un paso de fe, al rentar a una localidad más céntrica, donde actualmente está situada nuestra iglesia.
 

LOS PRIMEROS FRUTOS DE LA COSECHA

 

En los últimos cuatro años la iglesia ha experimentado avivamiento espiritual, que ha dado lugar a un crecimiento espiritual y numérico en la congragación. Este avance ha sido el fruto de la Gracia de Dios y la perseverancia en el trabajo realizado en la obra de Dios, a través de los Grupos Familiares, los eventos Bajo Cielos Abiertos y la continua proyección hacia la comunidad, en evangelismo, visitación, apoyo y ministración. Las raíces de nuestro Ministerio se han fortalecido y afirmado a través de estos 13 años. Hoy somos una iglesia más madura, con mayor pasión en nuestro corazón, para llevar más adelante la obra de Dios. Por esto visionamos en este año, la compra de una propiedad, que nos ayude en el cumplimiento de nuestra misión, que es: Alcanzar al perdido, restaurar al caído, sanar a los quebrantados y educar conforme a la palabra de Dios.